Y sé que hay un portal dormido en cada labio, un ascensor sin números, una escalera llena de pequeños paréntesis.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo prisionero de un cuerpo o libre junto a él, buscando salvación o en servidumbre, miserable y maldito, pero atónito.Pero hay momentos -oscuros, de penumbra o luz abierta- donde se roza el mundo de los libros y las ventajas de la eternidad.Será seguramente como volver a estar, como vivir de nuevo en una edad difícil o emborracharnos juntos para pasar a solas la resaca.Aparenté no verte llegar casi sin prisa, arreglarte un momento en el descapotable, abrir la puerta, subir hasta el segundo.Déjame, pensamiento, déjame, mañana seré tuyo, volveré a ser tu presa.Y no la oscuridad, sino esas horas que convierten las calles en decorados públicos para el privado amor, atravesaron juntas nuestras posibles sombras fugitivas con los cuellos alzados y fumando.Durante muchos años, durante tantos días que pasaron el uno tras el otro, el deber era un cierto paseo solitario, la cita con un rumbo que sólo desviamos para pisar las horas que caían, los sueños regalos originales cumpleaños mejor amiga que faltaban, la superficie helada de los charcos, para.Parece que os recuerdo abrasados al mundo entre trajes de hilo, entre la piel hermosa de una época que nos dejó sus árboles, el corazón grabado sobre las pitilleras, y su dedicatoria en las fotografías.Tú apareciste en el jardín, secreta, vestida de otro tiempo, con una extravagante manera de quererme, jugando a ser el viento de un armario, la luz en seda negra y medias de cristal, tan abrazadas a tus muslos con fuerza, con esa oscura fuerza que.Llego a tu casa, llamo, te pido que me abras.Ahora se nos abraza el tiempo débilmente a las piernas, rompiéndonos el paso, alargando las hojas de las enredaderas, mientras todo es igual y nos anuncia aquel viejo recuerdo confuso de las horas, aquellas caravanas de días sin sentido que pasaban zumbando delante de los.Aquí no tuvimos batallas sino espera.Quizás contigo estuve tan demasiado cerca de tu reino, que necesito ahora desmentirte, utilizar los trucos que uno tiene para poder seguir.Huidobro Imaginar los sitios posibles donde estabas, regalos de aniversario de boda para mujeres verte llegar sin noche a La Tertulia, reconocer tu voz apresurada al contar una anécdota o preguntar por mí, saber que nos mirábamos antes de conocernos, son capítulos largos de mi vida.Porque los sueños dejan igual que los naufragios algún resto, con maderas y cuerpos hundidos en las sábanas, llenos de dominada libertad.Igual que lo hace un sueño, bajas por la pendiente para dormir conmigo, incendiando el encubierto reino de la luz retirada, que no calla los pleitos de la carne ni le pone distancia al ruido mundanal de su vocabulario, heredado también con estas piedras.



Quizá sólo nos falte ser algo menos jóvenes, sentir en otro tono más distante la vida, sin abusos con nuestra inevitable humanidad.

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